Son muchos los lugares culturales de peregrinación en todo el mundo.
Casi todos aceptan la cultura temporal, es decir, que aunque puedan tener
alguna demostración de cultura permanente tienen otras que son errantes.
El antiguo director general de
Turismo de la Comunidad de Madrid, Carlos Chagueceda afirma que en Madrid buena
parte de los turistas (más internacionales que nacionales) son debidos a la
gran oferta tanto cultural como de ocio que ofrece la capital española.
En pleno centro de Madrid nos
encontramos con el Museo Nacional del Prado, que ha cumplido su segundo
centenario. Este museo es un ejemplo de cómo han evolucionado los lugares de
exposición cultural con los años. El Museo Nacional del Prado se concibió como
un lugar donde exponer buena parte de las pinturas y esculturas procedentes de “los
Reales Sitios”. Pero con el paso de los años el museo original se quedó corto
ya que muchas obras donadas o dejadas como legado se han añadido al repertorio
del Museo del Prado.
Por otra parte no solo se había
quedado pequeño en el sentido de que no caben las obras, si no que desde el
siglo XIX los visitantes no han dejado de aumentar cada año. La solución a este
ultimo problema ha sido arquitectónica, han ampliado físicamente el museo con
lo que han empezado también una modernización del lugar. Esto último se ha
llevado de una manera paralela a una etapa de modernización, con la Ley reguladora
del Museo Nacional del Prado aprobada noviembre de 2003, posteriormente
desarrollada en el Estatuto sancionado por Real Decreto de 12 de marzo de 2004,
que se llevó a cabo con la idea de mejorar el funcionamiento de la gestión e
incrementar la capacidad de autofinanciación.
Aunque este museo está concebido
principalmente como contenedor de obras
e artes y esculturas también tiene auditorio donde muchas veces se retrasmiten
eventos o espectáculos con danzas, conciertos… En esto último sobre todo se
puede ver la influencias de las nuevas tecnologías aplicadas al arte y la
cultura. El auditorio tiene una gran pantalla donde poder ver estas actuaciones
que muchas veces se hacen en otros países y así un espectador en Madrid se
puede permitir ver algo que puede estar a miles de kilómetros.
Estas nuevas tecnologías se
aplican en menor medida en las salas de arte y escultura, sobre todo en
pantallas que explican el contexto de la época y ofrecen más información de la
obra o sala en cuestión. Con las nuevas tecnologías se nos abre un abanico de
posibilidades para entender el arte. Un museo en si no puede tener todas las
obras de arte de un artista, normalmente están repartidas por distintos museos
en el mundo. Poder ver en una pantalla muchas otras de las obras del mismo
autor hace que puedas entenderle, ver su evolución… Otro plus es que se hace al
arte interactivo, el espectador deja de ser solo un espectador y elige el
contenido que ver.
Hay que destacar que muchos de
los nuevos artistas entienden también estas tecnologías como arte, integrándola
en sus obras. Cada vez más vemos pantallas integradas en el arte moderno.
Estos museos aceptan, como hemos
dicho antes, muchas exposiciones errantes aunque también tengan parte de
exposición permanente. Esto se hace con la idea de que todo el mundo se pueda
permitir la cultura sin viajar tanto. El patrimonio cultural debe compartirse,
muchos expertos coinciden en que la cultura no debe ser exclusiva, forma parte
de quien somos, de lo que hemos sido… Por lo que las exposiciones se renuevan
constantemente con exposiciones que los directores del museo le parecen
relevantes para el aprendizaje de la ciudad.
Otra forma de que estos museos
viajen por el mundo son los tours virtuales, que es la otra manera de
aprovechar las nuevas tecnologías. Usuarios de todo el mundo pueden ver ya de manera casi completa muchos museos, como el
Museo Arqueológico Nacional (MAN) de forma virtual. Muchos estudios dejan ver
como visitantes de todas las partes del mundo acceden a esta opción, que ya es
cada día más popular.
Aunque pueda parecer
contraproducente porque de esta manera los museos no facturan, tenemos que
decir que no es lo mismo ver el arte desde una pantalla que vivirlo en directo.
La mayoría de las personas que acceden a estos recursos es porque no pueden
permitirse (normalmente por temas de localización) acudir al mismo museo y
fantasean en el tour virtual.
La cultura forma parte de las personas, gracias a
ella somos lo que somos hoy en día. Conocer la cultura es conocer parte de lo
que eres o lo que han sido la sociedad. Por esto la cultura forma parte
importante de la economía, mueve a gente para acudir a eventos, museos… Pero la forma de vivir la cultura ha cambiado
a lo largo de los años debido a la revolución tecnológica, cada día la tenemos
más al alcance de todos.













